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Trabajar desde casa sin perder la productividad

Durante esta cuarentena hemos tocado muchos temas asociados a los cambios y estrategias que debemos emplear para ajustarnos al homeoffice

Hoy queremos ayudarte a mantener un buen ritmo de trabajo, para que conserves tu productividad y continúes dando lo mejor de ti en tus labores. 

Sabemos que todos los que están trabajando desde casa se preguntan ¿podremos ser tan productivos en casa como lo somos en la oficina?

Puedes encontrarte de frente con un montón de distracciones que harán de tu día laboral un reto estando en casa, pero no te preocupes, a continuación compartiremos contigo algunos tips y consejos que mantendrán a raya tu productividad y te permitirán llevar adelante tus proyectos de manera exitosa: 

Empieza tu día temprano 

En una rutina de trabajo normal tienes un tiempo entre tu casa y el trabajo; tu camino en bicicleta, en automóvil, transporte público, caminata, etc. En este tiempo puedes activar tu mente y adaptarte mejor al momento de llegar a la oficina, pero estando en casa, el trayecto entre el despertador y tu escritorio puede ser muy corto y puede sorprenderte con mucho sueño y desmotivación. 

Aunque te parezca un poco difícil, comienza tu día temprano. Dúchate, vístete y empieza tu día inmediatamente. Las primeras horas de la mañana son las más productivas. Durante estas horas realizarás la mayor cantidad de trabajo de manera más rápida. 

Trabajar desde temprano hace una gran diferencia en los avances de tus proyectos, si no lo crees pruébalo durante una semana, y notarás la diferencia. 

Imagina que sigues yendo a la oficina 

Tu rutina de trabajo asociada a la oficina puede hacerte sentir más productivo, si es así, no tienes por qué perderla, aún cuando te encuentres trabajando desde casa. 

Haz tu vida tal como si tuvieras que dirigirte a la oficina, programa tu despertador, dúchate, prepara café, ponte ropa que usarías para trabajar. 

Apóyate de las herramientas tecnológicas que te permiten organizar tus actividades, tu correo al día, tus trabajo en grupo, etc. 

Organízate como si estuvieras en un día de oficina 

En casa tú eres dueño de tu tiempo y cuando no tienes actividades como reuniones o compromisos podrías distraerte fácilmente. 

Mantén el orden de tu día, dividiendo las tareas que tienes que realizar y estableciendo un horario para lograrlo. En caso de tener una agenda o un calendario online, puedes ir creando eventos y recordatorios que te sirvan para ir marcando tus actividades terminadas. El calendario de Google sirve para organizarte de esta manera. 

Escoge un espacio para trabajar 

El hecho de no estar en tu oficina no quiere decir que en tu casa no puedas crear una. 

Primero que todo evita trabajar en lugares como la cama o el sofá, o cualquier lugar que esté destinado al descanso. Es importante hacer la diferencia entre un lugar que es para trabajar y concentrarse, y otro que es para relajarse. 

Elige un escritorio, un espacio determinado de la casa donde estés tranquilo. Asegúrate que esté ordenado y limpio. Acostúmbrate a este espacio como tu nuevo escritorio de oficina y podrás mantener una rutina saludable de trabajo. 

No te distraigas con redes sociales

Puede resultar muy fácil distraerse con las RRSS, después de todo están diseñadas para poder abrirlas en un segundo y acceder a su contenido de manera instantánea. Esto se convierte en un problema cuando buscas concentración para trabajar. 

Si de verdad están truncando tu productividad quita los atajos desde tu navegador y cierra tus sesiones. Si trabajas en una versión normal de navegador, elige la versión incógnita donde no tendrás accesos rápidos a los sitios que usualmente visitas, y no habrán contraseñas guardadas que te permitan entrar a tus redes sociales. 

Compromiso a mejorar tus tiempos

Más de alguna vez hemos entrado en conflicto por no terminar a tiempo las tareas a las que habíamos destinado cierto plazo. Es normal, a todos nos ha pasado, porque es muy difícil predecir el tiempo exacto que necesitaremos para llevar a cabo una labor. 

Debes tener en cuenta que siempre contamos con menos tiempo del que creemos. Así que la misión en esta cuarentena es sobreestimar el número de labores que realizaremos durante nuestro día de trabajo. No importa si no alcanzamos con todo, pero te aseguramos que al final del día tendrás una lista de tareas completadas más amplia que la de hoy. 

Aprovecha tus momentos de alta productividad 

La productividad no es constante a lo largo del día, la desmotivación puede tocar a tu puerta y es normal. Es importante que sepas reconocer esos momentos del día donde tus niveles de concentración y productividad son altos y los aproveches al máximo. 

Si sabes que durante las primeras 3 horas de la mañana eres más productivo, entonces asigna las tareas más difíciles para ese momento del día donde podrás enfrentarte de mejor manera al trabajo más intenso. 

Por la tarde cuando te sientas más desmotivado o distraído puedes hacer tareas logísticas más fáciles. Con este método de trabajo tu día puede ser mucho más productivo. 

Planificar y luego existir 

Si te quedas estancado decidiendo qué harás durante la jornada laboral, puede que pierdas un montón de tiempo valioso y no logres concluir con nada. 

Planificar tus tareas con anticipación te permitirá avanzar con rapidez, y evitarás esa tentación de hacer modificaciones sobre la marcha. 

No te fíes de ti mismo, planifica con antelación y tu día avanzará de manera más productiva, haz la prueba y compruébalo tú mismo. 

Habla de tus pendientes y tareas con alguien que conviva contigo 

Si tienes compañía en casa durante esta cuarentena, asegúrate que respeten tu espacio de trabajo durante la jornada laboral. El hecho de trabajar en casa no significa que estés pasando tiempo libre en casa. 

Take a break 

Sabemos que trabajas intensamente, y a ratos tu cabeza inevitablemente dejará su estado de concentración. Toma estos momentos para salir a la terraza, al patio, a la cocina a tomar un café, compartir un momento de charla con tu familia, tu mascota, contigo mismo, lo importante es permitirte a ti mismo un pequeño descanso (que esté lejos de las redes sociales, idealmente). 

Fin de la jornada laboral 

Establece una hora de cierre para tu oficina en casa. Es posible que subestimemos nuestra capacidad de diferenciar los tiempos de trabajo y vida personal en nuestro hogar, pero en la práctica te darás cuenta que es muy fácil perder la noción del tiempo, ni siquiera notarás cuando ya sea tarde y solo te quede un rato para comer e ir a dormir. 

Cuando estás en una oficina, la gente te recuerda que ya es hora de irse a casa, pero en casa eres tú mismo quien debe detenerse. Programa una alarma que te recuerde el fin de la jornada, no significa que en ese momento tengas que cerrar la computadora y tengas que olvidarte de lo que estás haciendo, pero si te sirve para comenzar a finalizar tus actividades laborales del día. 

Esperamos que estos consejos te ayuden a manejar correctamente tu tiempo y que tu productividad aflore como nunca. Ante cualquier consulta, sabes que puedes comunicarte directamente con nosotros haciendo clic aquí